Abstract:
En este
capítulo, se habla acerca de las relaciones y estructuras entre los
acontecimientos sensoriales. También nos menciona las confusiones y
controversias que han surgido acerca del isomorfismo; si las experiencias se
limitan a la interacción del hombre con el medio, o van mas allá; las
relaciones entre las propiedades individuales de la mente; y el sistema de clasificación. En cada uno de
los temas mencionados, el autor expone una solución y explicación para que el
lector pueda entender con mayor profundidad el orden sensorial.
Palabras clave:
Isomorfismo
Estructura
Relaciones
Efecto
Clasificación
Resumen:
Anteriormente, concluimos que es muy complejo tratar de explicar las cualidades
sensoriales (las que conocemos a través de nuestra experiencia subjetiva). Fácilmente
se puede caer en un círculo vicioso a la hora de tratar de crear una
explicación acerca del proceso en el que intervienen las cualidades sensoriales
unas con otras. Sin embargo, existe una solución para evitar esta confusión:
el isomorfismo (Hayek, 1952).
“El término
‘isomorfismo’ quiere decir ‘igual forma’, con ello se busca destacar la idea
según la cual existen similitudes entre diversos tipos de sistemas. Se refiere
entonces, a la construcción de modelos de sistemas similares al modelo original”
(Pérez, 2010) . En otras
palabras, crear estructuras parecidas a las estructurales originales o
iniciales; siempre y cuando, todas tengan aspectos relacionados para que se
logren conectar los elementos. No obstante, debemos aclarar una posible
confusión que puede tener el lector. El isomorfismo describe solo la similitud
entre la posición y la estructura de los elementos, no describe ni toma en
cuenta las propiedades de estos (Hayek, 1952). Las propiedades individuales
resultan insignificantes a la hora de determinar si dos estructuras son
isomorfas o no.
En la aplicación del isomorfismo a la psicología, ha surgido una confusión
referente a las estructuras que pueden clasificarse como isomorfas. Existen
tres estructuras: 1) El orden físico
del mundo externo; 2) El orden
neuronal; 3) El orden fenoménico o
mental.
Claramente podemos observar que el segundo y el tercero, sí tienen relación
isomorfa ya que ambos hablan sobre los procesos mentales. Por otra parte, el primero
y el tercero; y el primero y el segundo, no son isomorfos; al contrario, son
bastante diferentes (p.99). Como ya mencionamos, “el isomorfismo entre dos
estructuras no implica isomorfismo entre cualesquiera de las propiedades que
puedan tener sus elementos” (Hayek, 1952).
Durante mucho tiempo la psicología ha mostrado interés en una teoría que expone
que todo el conjunto de las cualidades sensoriales es una interpretación basada
en la experiencia del individuo. Con
esta idea, surge de nuevo otra disputa para definir si “el orden de las
cualidades sensoriales puede formarse por la experiencia combinada de la
especia y el individuo; o si debe considerarse como algo que existe aparte de
los efectos que ejerce el entorno sobre el desarrollo del organismo” (Hayek,
1952).
Es complicado establecer “relaciones” entre diferentes atributos
cualitativos, y este problema esta relacionado con los aspectos “estático” y
“dinámico” del sistema de las cualidades sensoriales. Cuando hablamos de “estático”,
nos referimos a las diferentes cualidades que pueden existir simultáneamente; y
al hablar de “dinámico”, nos referimos a los diferentes efectos causados por
las diferentes combinaciones de los acontecimientos. Otro aspecto que podría
complicar aun más el problema, son los diversos efectos que producen las distintas
cualidades. Sin embargo, todo depende del significado que le demos a la palabra
“efecto”. No nos podemos limitar a llamar “efecto” únicamente al comportamiento
externo, ya que, como la psicología lo plantea, sin recurrir a los procesos
mentales, nunca podríamos explicar el comportamiento observado. En otras
palabras, no se puede ignorar que el sistema nervioso central (SNC) es un
instrumento que ayuda a obtener información observable (p.106).
Todo este problema de definir los diversos efectos que se producen, logra
desaparecer cuando entre los “efectos” de un estímulo, incluimos todos los
aspectos que pueden intervenir en él y su respectiva respuesta. Cada efecto se
diferencia del resto, por los acontecimientos que provocará (p. 108).
Los acontecimientos neurales, pueden tener propiedades similares entre
ellos; y cuando dejan de evaluarse aisladamente y pasan a considerarse en
conjunto, tendrán otras propiedades. Para comprender mejor esto, pondremos un
ejemplo simple: imagine un teléfono móvil. Cada una de sus partes individuales
(la batería, la pantalla, el chip, etc.), tiene funciones diferentes; no
obstante, al unirse se logra construir una maquina. Aunque esté formado de
elementes diferentes, mientras estos actúen entre ellos, las propiedades
individuales se vuelven irrelevantes y pasan a tener importancia en conjunto
(p. 109). “El todo es algo más que la mera suma de sus partes” (Hayek, 1952). Del
mismo modo sucede con las propiedades mentales y neurales. Están constituidos
por diferentes elementos; todos estos, en conjunto, corresponden a la
estructura específica.
“Clasificar”: es un proceso en el que ciertos hechos producen un mismo
efecto. Los efectos específicos de dichos hechos, pueden ser similares o
diferentes a los producidos por otros acontecimientos. Existen diferentes tipos
de clasificación. Una clasificación simple es cuando los distintos
acontecimientos siempre generan el mismo efecto. Se les conocerá como: acontecimientos de la misma clase (p.
112). Por otro lado, una clasificación múltiple, sucede cuando un
acontecimiento puede ser parte de más de una clase diferente; cuando interactúa con otros acontecimientos y
producen diferentes respuestas; o cuando las clasificaciones se siguen unas otras
en una especie de niveles.
“En el sistema de clasificación que nos interesa, los acontecimientos
individuales serán los impulsos que llegan al sistema nervioso” (Hayek, 1952).
Estos impulsos no deben tener propiedades individuales que los diferencien. Se
tratará de mostrar cómo se pueden organizar estos acontecimientos indistintos,
en un orden que posea la misma estructura y las mismas relaciones (p. 116). La
única distinción con la que se cuenta, es entre los aspectos estructurales
(anatómicos) y funcionales ( procesos fisiológicos).
Finalmente, se concluye, que “no tenemos primero las sensaciones que conservamos
en la memoria; sino que es más bien como resultado de la memoria, como los
impulsos se convierten en sensaciones” (Hayek, 1952).
Abstract:
En este
capítulo, se habla acerca de las relaciones y estructuras entre los
acontecimientos sensoriales. También nos menciona las confusiones y
controversias que han surgido acerca del isomorfismo; si las experiencias se
limitan a la interacción del hombre con el medio, o van mas allá; las
relaciones entre las propiedades individuales de la mente; y el sistema de clasificación. En cada uno de
los temas mencionados, el autor expone una solución y explicación para que el
lector pueda entender con mayor profundidad el orden sensorial.
Palabras clave:
Isomorfismo
Estructura
Relaciones
Efecto
Clasificación
Resumen:
Anteriormente, concluimos que es muy complejo tratar de explicar las cualidades
sensoriales (las que conocemos a través de nuestra experiencia subjetiva). Fácilmente
se puede caer en un círculo vicioso a la hora de tratar de crear una
explicación acerca del proceso en el que intervienen las cualidades sensoriales
unas con otras. Sin embargo, existe una solución para evitar esta confusión:
el isomorfismo (Hayek, 1952).
“El término
‘isomorfismo’ quiere decir ‘igual forma’, con ello se busca destacar la idea
según la cual existen similitudes entre diversos tipos de sistemas. Se refiere
entonces, a la construcción de modelos de sistemas similares al modelo original”
(Pérez, 2010) . En otras
palabras, crear estructuras parecidas a las estructurales originales o
iniciales; siempre y cuando, todas tengan aspectos relacionados para que se
logren conectar los elementos. No obstante, debemos aclarar una posible
confusión que puede tener el lector. El isomorfismo describe solo la similitud
entre la posición y la estructura de los elementos, no describe ni toma en
cuenta las propiedades de estos (Hayek, 1952). Las propiedades individuales
resultan insignificantes a la hora de determinar si dos estructuras son
isomorfas o no.
En la aplicación del isomorfismo a la psicología, ha surgido una confusión
referente a las estructuras que pueden clasificarse como isomorfas. Existen
tres estructuras: 1) El orden físico
del mundo externo; 2) El orden
neuronal; 3) El orden fenoménico o
mental.
Claramente podemos observar que el segundo y el tercero, sí tienen relación
isomorfa ya que ambos hablan sobre los procesos mentales. Por otra parte, el primero
y el tercero; y el primero y el segundo, no son isomorfos; al contrario, son
bastante diferentes (p.99). Como ya mencionamos, “el isomorfismo entre dos
estructuras no implica isomorfismo entre cualesquiera de las propiedades que
puedan tener sus elementos” (Hayek, 1952).
Durante mucho tiempo la psicología ha mostrado interés en una teoría que expone
que todo el conjunto de las cualidades sensoriales es una interpretación basada
en la experiencia del individuo. Con
esta idea, surge de nuevo otra disputa para definir si “el orden de las
cualidades sensoriales puede formarse por la experiencia combinada de la
especia y el individuo; o si debe considerarse como algo que existe aparte de
los efectos que ejerce el entorno sobre el desarrollo del organismo” (Hayek,
1952).
Es complicado establecer “relaciones” entre diferentes atributos
cualitativos, y este problema esta relacionado con los aspectos “estático” y
“dinámico” del sistema de las cualidades sensoriales. Cuando hablamos de “estático”,
nos referimos a las diferentes cualidades que pueden existir simultáneamente; y
al hablar de “dinámico”, nos referimos a los diferentes efectos causados por
las diferentes combinaciones de los acontecimientos. Otro aspecto que podría
complicar aun más el problema, son los diversos efectos que producen las distintas
cualidades. Sin embargo, todo depende del significado que le demos a la palabra
“efecto”. No nos podemos limitar a llamar “efecto” únicamente al comportamiento
externo, ya que, como la psicología lo plantea, sin recurrir a los procesos
mentales, nunca podríamos explicar el comportamiento observado. En otras
palabras, no se puede ignorar que el sistema nervioso central (SNC) es un
instrumento que ayuda a obtener información observable (p.106).
Todo este problema de definir los diversos efectos que se producen, logra
desaparecer cuando entre los “efectos” de un estímulo, incluimos todos los
aspectos que pueden intervenir en él y su respectiva respuesta. Cada efecto se
diferencia del resto, por los acontecimientos que provocará (p. 108).
Los acontecimientos neurales, pueden tener propiedades similares entre
ellos; y cuando dejan de evaluarse aisladamente y pasan a considerarse en
conjunto, tendrán otras propiedades. Para comprender mejor esto, pondremos un
ejemplo simple: imagine un teléfono móvil. Cada una de sus partes individuales
(la batería, la pantalla, el chip, etc.), tiene funciones diferentes; no
obstante, al unirse se logra construir una maquina. Aunque esté formado de
elementes diferentes, mientras estos actúen entre ellos, las propiedades
individuales se vuelven irrelevantes y pasan a tener importancia en conjunto
(p. 109). “El todo es algo más que la mera suma de sus partes” (Hayek, 1952). Del
mismo modo sucede con las propiedades mentales y neurales. Están constituidos
por diferentes elementos; todos estos, en conjunto, corresponden a la
estructura específica.
“Clasificar”: es un proceso en el que ciertos hechos producen un mismo
efecto. Los efectos específicos de dichos hechos, pueden ser similares o
diferentes a los producidos por otros acontecimientos. Existen diferentes tipos
de clasificación. Una clasificación simple es cuando los distintos
acontecimientos siempre generan el mismo efecto. Se les conocerá como: acontecimientos de la misma clase (p.
112). Por otro lado, una clasificación múltiple, sucede cuando un
acontecimiento puede ser parte de más de una clase diferente; cuando interactúa con otros acontecimientos y
producen diferentes respuestas; o cuando las clasificaciones se siguen unas otras
en una especie de niveles.
“En el sistema de clasificación que nos interesa, los acontecimientos
individuales serán los impulsos que llegan al sistema nervioso” (Hayek, 1952).
Estos impulsos no deben tener propiedades individuales que los diferencien. Se
tratará de mostrar cómo se pueden organizar estos acontecimientos indistintos,
en un orden que posea la misma estructura y las mismas relaciones (p. 116). La
única distinción con la que se cuenta, es entre los aspectos estructurales
(anatómicos) y funcionales ( procesos fisiológicos).
Finalmente, se concluye, que “no tenemos primero las sensaciones que conservamos
en la memoria; sino que es más bien como resultado de la memoria, como los
impulsos se convierten en sensaciones” (Hayek, 1952).
Referencias
Hayek, F. A. (1952). El orden sensorial.
Pérez, V. (2010). Recuperado el 19 de Agosto de 2015, de La Guía: http://matematica.laguia2000.com/general/isomorfismo