En este capítulo, la mayoría de las
secciones está dedicada a la explicación de las diferencias en características
y procesos de los acontecimientos conscientes y los inconscientes. Menciona que
todo se puede ver como una unidad, por la cantidad de conexiones que existen en
nuestra mente; sin embargo, todo depende de la atención. Gracias a la atención,
nosotros logramos retener información relevante que luego traemos a nuestra
mente a través de la memoria. Prestar atención no es solo fijarse en los objetos,
es recibir una excitación pre-existente para poder hacer conscientes los
objetos. Por otro lado, en este capitulo también se habla acerca de las
diferencias entre lo concreto y abstracto y cómo influyen grandemente en
nuestra percepción del entorno.
Palabras clave:
Mental
Consciente
Inconsciente
Atención
Abstracto
Resumen:
Se
ha empleado el termino “mental” para describir todos los procesos que implican
una clasificación de acontecimientos que tienen un orden cualitativo. Los
“fenómenos mentales”, incluye muchos acontecimientos que no son conscientes, y
esto plantea el problema para la determinación de este orden mental.
Podemos
emplear el termino mental, tanto para acontecimientos conscientes, como
inconscientes. Sin embargo, debemos aclarar las características o atributos que
los distinguen unos de otros (Hayek, 1952). Muchas veces consideramos que “la
consciencia es sinónimo de vigilia”, y creemos que se refiere a “un atributo
que se vincula solo a algunos acontecimientos mentales, pero no a todos” (p.
230). Lo cierto es, que quizá sea imposible dar una definición exacta de que es
la consciencia. Una solución a esta dificultad, podría ser “preguntando no qué
“es” la consciencia, sino qué “hace” la conciencia” (p. 231). Esto quiere
decir, que nos enfocaremos en las diferencias entre los comportamientos que
conocemos como resultados de procesos mentales conscientes, y los producidos
por procesos mentales inconscientes. Sin embargo, para llevar a cabo esto, es
necesario que examinemos tres proposiciones que son necesarios para una
comprensión general.
Estas
proposiciones son las siguientes:
1.
En primer lugar: La distinción entre procesos
conscientes y no conscientes, no solo se puede aplicar a las diferentes clases
de procesos mentales que ocurren en nuestro cuerpo. También se puede emplear
para describir las diferencias que observamos en el comportamiento de otras
personas. Por ejemplo, nosotros sabemos por experiencia propia, la diferencia
entre aquellas acciones o comportamientos que controlamos deliberadamente y
aquellas que son producidas sin nuestro control, como por ejemplo las que son
producto de nuestros reflejos.
2.
En segundo lugar: “No se puede cuestionar que existen
formas intermedias entre los acontecimientos plenamente conscientes y los plenamente
inconscientes que hace que las diferencias tengan grados” (p. 231). Tanto la
consciencia como lo inconsciente, tienen muchos grados de intensidad; por lo
que existen muchas formas de hechos semiconscientes en los cuales es difícil
clasificarlos y describirlos como conscientes o no.
3.
En tercer lugar: Los hechos conscientes poseen todos los
atributos de todos los procesos mentales. Esto quiere decir que las respuestas
conscientes pueden ser altamente modificables e intencionadas; y que se
relacionan estrechamente unas con otros. Esto hace que los proceso metales consciente
sean más complejos que los inconscientes.
Pero, ¿qué pasa con los comportamientos que se creen
conscientes (porque son coordinados e intencionales), pero la persona que actúa
no “se percata” de ellos? Estos se pueden clasificar como comportamientos
inconscientes, que se puede producir porque la persona que realiza la acción
está ocupando su atención en otra actividad. También pueden ser producidos por
condiciones en las que el sujeto se encuentre; por ejemplo, las personas
sonámbulas o las que se encuentran en trances hipnóticos. Parece necesario
aclarar que existen tres diferencias entre los comportamientos conscientes y
los inconscientes. En consciente, una persona: a) Es capaz de “dar cuenta” de las
acciones que está realizando. Con esto queremos decir que la persona es capaz
de trasmitir y comunicarse con las demás personas a través del uso de símbolos;
b) Es capaz de “tener en cuenta” sus
acciones; y c)Está “guiada” por sus percepciones actuales y las imágenes de su
entorno (p. 233).
El hombre posee conexiones entre los impulsos sensoriales y
el aparato de expresión. Los cuales, amplían sus medios de clasificación y
permiten su pensamiento abstracto. Estas conexiones también son importantes,
porque el aprendizaje del sistema de símbolos, el individuo puede utilizar su
experiencia propia y la de su especie.
Por otro lado, “la comunicación es el resultado de los
procesos conscientes y del “dar cuenta” de dichos procesos; por lo tanto, esto
significa que la comunicación esta conectada con todos los otros procesos
conscientes” (Hayek, 1952).
La memoria y el reconocimiento significan la reaparición de
lo que se ha experimentado conscientemente anteriormente. Esto quiere decir,
que la experiencia consciente puede recordarse y reconocerse. Pero incluso, se
ha descubierto que podemos recordar experiencias sensitivas de las que no
fuimos conscientes en el momento en el que ocurrieron, esto es en niveles
pre-conscientes. Podemos concluir, que existen una estrecha conexión entre
todos los acontecimientos conscientes, por lo que se podrían describir como
pertenecientes a una esfera común. Esta estrecha conexión, la podemos llamar
“la unidad de la consciencia”, es decir que los hechos conscientes ocupan una
posición definida en el mismo orden espacial, y no se aplica a los acontecimientos
inconscientes, pues aunque pueden afectarse mutuamente, no siempre será así. De
esta unidad de la consciencia, se presenta el hecho de la “estrechez de la
consciencia”, la cual quiere decir que “solo una gama limitada de experiencias
puede ser plenamente consciente” (p. 235).
Todas las
personas tenemos una estructura espacio - temporal común, esto quiere decir que
todos los acontecimientos e imágenes del pasado, estarán relaciones con las
experiencias que están aquí y ahora, en el presente. Esta relación de todos los
acontecimientos los constituye el “yo”. Esta estructura conlleva la existencia
de representaciones abstractas: las de un esbozo esquemático de los contornos
(temporales y espaciales), dentro de los que se sitúa la imagen de las cosas
percatadas o imaginadas conscientemente (p. 237).
La atención es un fenómenos que esta estrechamente
relacionado con la consciencia y puede verse como un grado alto de vigilia. Nuestra
vigilia de los acontecimientos donde prestamos atención defiere de aquellos en
los que solo somos conscientes, pues las experiencias hacia donde dirigimos
nuestra atención son percibidas con mayor detalle y estamos mejor preparados
para responder adecuadamente. La atención juega un papel importante para los
procesos de precepción, pues nuestro séquito fisiológico ya esta en un estado
de preparación excitativo, y esto facilitara la evaluación de los estímulos; y
a la vez producirá que los que impulsos se evalúan plenamente y las sensaciones
correspondientes se eleven en intensidad y distinción (p. 240). Por otro lado,
la atención también puede observarse en niveles semiconscientes, por ejemplo
cuando una persona esta interesada en buscar cierto objeto, y aunque no este
pensando en ese instante en ello, al presentarse en sus sentidos, lo observa y
aprecia de inmediato porque su ente estaba predispuesta a ello.
El fenómeno de la atención es de especial significado
para la comprensión de la consciencia porque no depende del carácter del
estimulo si el acontecimiento se convertirá en consciente o no, sino depende de
nuestra atención.
Lo
concreto y lo abstracto tienen bastes diferencias. Lo concreto se basa en la
experiencia sensorial inmediata y estamos familiarizados con él; mientras que
lo abstracto, se basa en los conceptos, es engañoso, he implica procesos
mentales superiores (p. 244). Nunca podemos percibir todas las cualidades de un
objeto, sólo ciertos aspectos y características, que son producto del conjunto
de relaciones que nuestro sistema nervioso clasifica.
Por ende, todo nuestro conocimiento de las propiedades percibidas de
un objeto externo son producto de nuestra percepción sensorial abstracta. Inclusive, las denominadas cualidades sensoriales
son abstracciones por las relaciones entre estímulos que hemos aprendido a ligar;
producto de la percepción de configuraciones (Gestalten). Como resultado, los datos inmediatos de la consciencia
serán abstractos, no solo en el sentido de que nunca pueden trasmitirnos más
que atributos de los objetos percibidos, sino también en el sentido de que siempre
reflejarán algunas de las propiedades genéricas que pueden adscribirse al
objeto percibido.
La
clasificación de los estímulos captados por nuestros sentidos, se basará en un
sistema de conexiones adquiridas, que produce las relaciones entre los
estímulos físicos. Por lo tanto, aunque la mente consciente pueda conocer el
mundo externo solo en términos de clases que la experiencia previa ha creado,
la experiencia de estos datos de la consciencia, proveerá el fundamento para
una revisión de la clasificación. La
mente, reclasifica las experiencias sensoriales originales; y sus objetos son
los elementos de las clases constituidas por el mecanismo sensorial
preconsciente.
La formación
de conceptos abstractos, constituye una repetición de la misma clase de
procesos de clasificaciones por los que se determinan las diferencias entre las
cualidades sensoriales. Y quizá debamos ver el pensamiento conceptual y los
procesos de inferencia, como una repetición posterior del proceso de clasificación
que se lleva a cabo en un nivel más elevado.
Podemos concluir,
que en todas partes tenemos que vérnoslas con un proceso siempre repetido de clasificación,
como los anteriormente descritos. La unidad esencial del carácter del mecanismo
fisiológico subyace a todas la clases de procesos mentales.
Referencia:
Hayek, F. A. (1952). El orden sensorial.
Me encantó como lograron sintetizar la información que Hayek expuso en este capítulo. Me asombra cómo conforme vamos avanzando el libro y la clase de percepción, impartida por la Dra. Padilla, podemos ir "abstrayendo" los datos, diría Hayek, y familiarizarnos con ellos. Cada vez se vuelve más sencillo de comprender la terminología y lo que esta quiere decir.
ResponderEliminarMuchas gracias por su resumen, sigan así!
Andrea Guillén y Ximena Santizo
Muchas gracias Andrea y Ximena! Apreciamos mucho su comentario. Nos alegra saber que han logrado comprender la esencia de este libro de Hayek, pues creemos que es necesario entenderlo para realmente conocer más acerca del ser humano. Esperamos su visita la próxima semana!
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Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarMuy buen resumen!! las ideas principales están de forma clara y sencilla, evitando así confusiones sobre el tema. los términos claves están explicados muy bien y el resumen tiene una excelente secuencia lógica. Sigan así, felicidades. Faride Eva y Alexandra Thomas
ResponderEliminarHola Faride y Alexandra! Gracias por su comentario. Realmente nos motiva a seguir adelante con nuestros resúmenes. Creemos que es necesario que todos logren entender las ideas principales de este libro. ¡Esperamos su visita la próxima semana!
EliminarSaludos.